04 julio 2008

Los vaivenes de la política criminal argentina y la actual situación del delito

Como el péndulo de un reloj, la sociedad argentina se mueve espasmódicamente en ese vaivén que el péndulo guía: de izquierda a derecha y viceversa, y así por siempre. Grandes masas de opinadotes, políticos, científicos y gente de a pie se sienten iluminados con respecto a recetas mágicas para resolver de un plumazo y para siempre el problema de la criminalidad.
Lo que no se tiene en cuenta es que con el crimen se convive y en todo caso a lo que se puede aspirar es a reducir los índices a números respetables para la normal convivencia de la comunidad y un decoroso nivel de vida.
De un tiempo a la fecha la criminalidad ha tomado rumbos impensados. Junto a la profesionalización del delito organizado se da la paradoja de la “amaturización” del delito en los estratos sociales más desprotegidos. Los menores salen a delinquir con la mente en que hagan lo que hagan, las comisarías son puertas giratorias para su causa penal.
Así llegan las leyes de Bloommber endureciendo las penas y el debate continúa. Hoy las aguas están divididas entre los “defensores del orden estricto” y los “garantes de los derechos”.
Unos, los conservadores, abogan por la “mano dura”, la “tolerancia cero” y el “meter bala de Rukauf”, en definitiva, pretenden imponer la ley y el orden a través del terror.
Por el otro lado el garantismo liberal que ve o cree ver en el Estado a un enemigo de las libertades, solicitan a gritos el retiro del poder coercitivo – punitivo estatal en pos de esa mayor libertad auto determinada.
Adherir alguna de estas teorías en su estado puro nos lleva a conclusiones traídas de los pelos con la realidad: el endurecimiento de las penas y la creación de nuevas figuras (simple creación normativa) pretendiendo punir a delincuentes racionales que calculan costos – beneficios lleva a la creencia cuasi mística de que el delincuente a va temblar de miedo frente a la idea de delinquir.
Por el otro lado pretender el repliegue del Estado insistiendo sobre las limitaciones ajenas y poniendo énfasis en las características sociales de víctima y victimario apuntan de un modo laxo a las causas primigenias del delito y de la inseguridad urbana.
En definitiva, el problema de la inseguridad debe partir de un enfoque multifacético y dejar de lado el falso dilema expuesto.
Desde la izquierda es muy válido el reclamo por políticas que erradiquen de la exclusión a esa gran masa de habitantes que ha quedado por debajo de la línea de pobreza y ataque el problema de fondo.
Desde la derecha también es válida la exigencia del restablecimiento del Estado de Derecho y el cumplimiento de las normas, proponiendo la aplicación rigurosa de la LEY frente a la criminalidad que desprecia palmariamente la vida ajena.
Por otro lado, y en el medio de esta cuestión, nos encontramos con el problema del mal funcionamiento de la Justicia, aportando una causa que ya es estructural en la realidad argentina. Con buenas intenciones no se vive, pero se renuevan las esperanzas, la reforma del Código Procesal Penal para la provincia marca una puesta a tono con las corrientes modernas del Derecho Procesal Penal. Pero sin presupuesto para implementarla todo queda en un manojo de buenas intenciones.
Tambien, no es menos cierta la realidad de la Policía (pata importante en la prevención y represión del delito), sufre un abandono de vieja data por parte del Estado.
Capacitación, Infraestructura y mejoras salariales son temas historicamente expuestos en uniformes raídos, excesiva cantidad de horas prestando servicios en “adicionales” para juntar algún pesito más, los vehículos destartalados en las calles, y así un largo etc.
Algunos de los cambios a implementarse tendrían que ver con la ley de personal, la descentralización de trámites y la implementación de nuevas relaciones con la sociedad civil y con el poder político.
Por suerte tenemos un Ministro de Seguridad, Dr. Cuenca, que tiene los ojos bien abiertos en las cuestiones sociales y en las necesidades de la Policía. En numerosas ocasiones no ha dejado de manifestar sus intenciones de reformar la Policía, sacar los presos de las comisarías y alojarlos donde corresponda y acercar los civiles (la comunidad) a la fuerza.
Van seis meses de gobierno y pocos cambios se han visto al respecto. Unas ideas para el Sr. Ministro: reactivar las Juntas Barriales, implementar activamente el concepto de policía comunitaria para ponerla en contacto con los demás actores civiles de la sociedad.
Por si fuera poco no debemos olvidarnos de los lectores, todo el pueblo en general. Estos últimos años nos hemos dejado arrastrar por la demagogia hacia rumbos peligrosos. Una muestra de madurez cívica sería comenzar un debate con las cartas sobre la mesa y sin ese pensamiento esquizofrénico que demanda más policía en la esquina de su casa y juicios express, pero que al momento de oír voces para debatir estas brillan por su ausencia.
El llamado está hecho.


19 diciembre 2007

Acerca de las Propuestas del Dr. Cuenca

El martes 11 de diciembre se produjo un hecho inédito para la vida política santafesina, después de tantos años desde el regreso de la democracia un gobernador entrega el mando a una persona de otro color político, el socialista H. Binner.

El Dr. Daniel Cuesta es quien llevará adelante el Ministerio de Seguridad de la provincia. Es bueno conocer que es especialista en Derecho Penal, profesor adjunto de Derecho Penal de la UN, es miembro titular del Instituto Panamericano de Derecho Procesal.

Con respecto a lo que va a ser su gestión al mando de este Ministerio tan importante para lo que acontece en nuestra ciudad, estos son algunos de los conceptos vertidos en distintos periódicos locales acerca de lo que pretende será la agenda de la gestión Binner en materia de seguridad.
La ciudad de Santa Fe.

El tema de Santa Fe es uno de los problemas que más le preocupan de cara a su gestión. “La inseguridad y la violencia en la ciudad de Santa Fe “es producto de la coyuntura que se está dando en la ciudad y no en otros lugares de la provincia”.

Lo importante a destacar es que el tema de la inseguridad se enfocará desde otro punto de vista, “porque no se pueden sumar las muertes y, a partir de allí, pensar que hay mayor o menor seguridad en la capital”.

También prometió realizar una reforma en la policía y en el servicio penitenciario, aunque cabe destacar que las nuevas políticas las piensa llevar adelante en forma progresiva “y llevará un tiempo prudencial su adaptación en las fuerzas”.

Policía y Comunidad
Entre los planes del Dr. Cuenca se cuentan cambios que implican una amplia transformación en el mundo policial y en el civil, y la manera de vincularse entre ellos.

“El otro eje de mi gestión es la civilidad acompañando a la policía, fomentar el buen policía. Yo propongo un acercamiento comunitario masivo a las fuerzas de seguridad, la comunidad tiene el derecho de estar en su política de seguridad y el Estado tiene el deber de darle lugar a la opinión y la participación de la gente”.

Apuesto a la prevención
“Apuesto a la prevención, a la inclusión, a la coparticipación ciudadana de tal manera que lo que hagan los policías lo sepamos todos y no a la represión”.
La situación en las cárceles
“La provincia requiere un nuevo plan penitenciario. La policía no puede estar custodiando detenidos, esto es función del Servicio Penitenciario y esto va a estar en nuestro programa de trabajo”.

Le toca lidiar con temas bastantes sensibles y urticantes. Mientras la ciudad de Santa Fe se desangra en conflictos armados con mas de cien muertos por hechos violentos, las palabras del Dr. Cuenca nos da aliento para creer que estos vientos de cambio que se respiran en la provincia puedan ser provechosos para la ciudad con la tasa de homicidios más alta de toda Latinoamérica.
Dr. Gaston Caglia Bochatay

13 octubre 2007

Trato inhumano en el Penal de Coronda

Sabado 13 Octubre de 2007
“Más que un castigo, ese pabellón es la muerte” ( noticia bajada de:
www.unosantafe.com.ar/2007/10/12/nota18444.html )

Mónica Peralta y Alicia Gutiérrez denunciaron violaciones a los derechos humanos de reclusos en el penal de Coronda.

Las diputadas de la Comisión de Derechos y Garantías, denunciaron ayer violaciones a los derechos humanos tras comprobar las “condiciones infrahumanas” en las cuales se encuentran los internos del pabellón Nº 7 (de castigo) de la cárcel de Coronda.

Las legisladoras se presentaron en el penal y tomaron contacto con los delegados de los distintos pabellones. Al dirigirse al sector de los castigados descubrieron que los reclusos se hallaban alojados en celdas carentes de sanitarios, colchones, frazadas y agua; la basura cubría el piso de la habitación y las paredes denotaban suciedad antigua.

Los internos denunciaron ante las legisladoras malos tratos y apremios, que no hay luz ni ventilación y que comen con las manos, directamente en el piso.“Nada lo amerita”.

Las diputadas denuncian esta situación como violatoria de los derechos humanos más elementales, donde el lugar de reclusión, en vez de ser un lugar de rehabilitación, se transforma en un espacio de profundización de las causales del delito.

Algunos internos –alrededor de 15 castigados– destacaron haber sido sometidos a golpes.

También mostraron a las diputadas los restos de polvo que quedó en el piso en las numerosas veces “que los rociaron con matafuegos”. Gutiérrez señaló otra de las denuncias: “Algunos afirmaron que los habían gaseado con gases lacrimógenos”.

22 septiembre 2007

Creacion de Foro para la Seguridad en Santa Fe

Foro para la seguridad en santa fe
La seguridad pública en la ciudad de Santa Fe

“...mas leyes, mas jueces, mas policías
y mas cárceles significan mas presos...
pero no menos delitos...”

I.- Introducción
Este blog tiene como destino a la ciudad de Santa Fe y sus alrededores.
Su meta principal es estudiar y trabajar sobre formas de prevención del delito y disminución de las formas violentas de resolver conflictos en nuestra sociedad.
Sería interesante que todos los que visitan esta página opinen y tiren ideas para participar y hacer entre todos una Santa Fe con menos delitos.
Con el transcurso del tiempo se irán agregando propuestas, ideas, proyectos para que esto sea un camino de discusión y análisis de las propuestas.
Como se podrá observar en la sociedad, estamos cada vez más preocupados por el delito, que va en aumento día tras día.
Se expuso en el Libro “Santa Fe, una mirada diferente”, del Dr. Oscar Martinez, Presidente de la “Fundación Centro”, que “… la inseguridad es un flagelo que ha preocupado históricamente a la sociedad argentina. Sin embargo, se ha intensificado fuertemente en los últimos años”(1).
“La fuerte crisis económica, los elevados índices de desempleo y los crecientes niveles de pobreza son todos factores que indudablemente han orientado a una gran parte de la población a vivir en la marginalidad.”
“Si bien el centro delictivo más preocupante se localiza en Buenos Aires, la provincia de Santa Fe no escapa a esta realidad. El crecimiento de la delincuencia en los últimos diez ha sido vertiginoso”.
“Dentro de la provincia de Santa Fe, el departamento La Capital se encuentra entre los más inseguros, con una tasa de delincuencia del orden del 467 cada 10.000 habitantes.”
En este contexto quizá no sea sorprendente la preocupación de los gobiernos centrales y locales.
Las instituciones tradicionales se presentan impotentes para frenar las tasas de delitos. Así, en la vida social se ha vuelto un tema recurrente la preocupación por la seguridad personal.
Con este cuadro no son pocos los políticos y profesionales que se lanzan sobre la prevención del delito con ideas simplistas o efectistas, como las de “meter bala”, sanción legislativa de apuradas con aumentos de penas exorbitantes, críticas a los “garantistas” que sacan presos; en resumen todas teorías que se presentan como la nueva solución para los viejos problemas de la justicia penal.
El error que cometen es que en la búsqueda de soluciones prácticas a problemas inmediatos, se pierden de vista los problemas de fondo que son políticos, culturales, éticos y sociales más duraderos y enraizados en la sociedad.
La prevención del delito debe bucear en la naturaleza de la sociedad y sobre las relaciones sociales que surgen en ella. La prevención del delito no es solamente la aplicación de formas racionales de tecnología ni la aplicación de una ciencia desinteresada libre de valoraciones.
II.- Algunas cuestiones de conceptualización
Todas las políticas, medidas y técnicas, fuera del sistema penal, dirigidas a la reducción de las diversas clases de daños producidos por actos definidos como delitos por el estado. Tal es la definición de la prevención del delito.
Debe tenerse en cuenta que la prevención del delito:
a) Es un concepto de una gran elasticidad.
b) Así mismo, es muy difícil de evaluar, pues implica la afirmación de un hecho no ocurrido.
c) El concepto de delito no es estático sino que depende de la cultura de los pueblos.
El concepto de inseguridad es bastante amplio y vago. Puede contener dos especies: una subjetiva y otra objetiva. También suele aludirse con esa expresión al problema del delito en general.
La seguridad urbana se enfrenta a dos problemas: uno objetivo que es el riesgo de ser víctima de un delito y otro subjetivo que es la sensación personal o colectiva de temor. Ambos están vinculados pero pueden operar en forma independiente.
Las políticas de prevención del delito apuntan a resolver un problema objetivo cual es el riesgo de ser víctima de un delito, considerando a estas políticas como recursos extrapenales.
Pero desde este Foro, y a través de la comunidad, se puede ampliar ese campo y llevar el estudio y la aplicación de campo al problema subjetivo.
Existen tres tácticas alternativas de prevención del delito:
a) situacional y ambiental;
b) social;
c) comunitario.
Todo ello plantea elementos de predicción y son muchas las potenciales influencias de las que son objeto los delitos y su prevención.
Sus límites conceptuales: la prevención del delito se encuentra en algún punto entre el arte de “ejercer funciones policiales” y los procesos enormes de “control social”. Entonces, ¿Dónde fijar sus límites?
Actualmente, la expresión preferida es la de “seguridad comunitaria” porque refleja un enfoque más amplio para la prevención del delito, y por lo tanto, para su evaluación. Al hacer referencia al término “seguridad”, comprende no sólo el delito en sentido estricto sino el impacto físico y social más amplio del delito y de las preocupaciones a que da lugar.
Como debe ser sabido, las causas del delito no tienen una sola explicación. El delito es el resultado de un universo de factores y condiciones que inciden en él, que está relacionado con problemas sociales más amplios.
El concepto de comunidad enfatiza la idea de que la acción que se adopte para prevenir el delito debería ser local. Esto es así, pues el control del delito debe reflejar la naturaleza misma del fenómeno, la gran cantidad de delitos de impacto directo en la vida diaria de los vecinos son locales. Por ello la prevención del delito debería reflejar esto por medio de un enfoque comunitario o barrial, en donde todos los sectores de la comunidad participan contra el delito.
Una de las clasificaciones más acabadas sobre la prevención del delito es la que sigue:
a) El enfoque situacional: implica la administración, diseño y manipulación del medio físico inmediato a fin de reducir las oportunidades de que se cometan delitos específicos
b) El enfoque social: su interés es la adopción de medidas orientadas a atacar las causas que se encuentran en la raíz del delito y la disposición de las personas a cometer delitos, tanto a prevenir el desarrollo del potencial criminal en las personas, como de alterar las condiciones sociales.
Otra forma de clasificarla es desde el punto de vista de la víctima (como identificación de las víctimas potenciales como objeto de la acción preventiva) y entonces tenemos:
a) prevención primaria: dirigida a la sociedad en general;
b) prevención secundaria: se centra en aquellos que corren especial riesgo de ser víctima de ciertos delitos;
c) prevención terciaria: dirigida hacia aquellos que ya han sido víctimas de un delito.
En fin, si bien para la prevención del delito se requieren muchos enfoques y por ende muchas teorías, estas deben atender las causas del delito como así también la interacciones entre los actores en ciertas situaciones y a lo largo del tiempo.
La prevención intentará afectar estas variables para que no se produzcan delitos o situaciones criminogénicas.
III.- Nuestra ciudad
Dada la gran cantidad de muertes violentas ocurridas en lo que va del año (a esta altura, fines de septiembre, vamos por el 82° fallecimiento violento), no es ninguna casualidad que en reiteradas oportunidades se escuche decir que la sociedad en Santa Fe tiene una forma particularmente violenta de solucionar sus conflictos. Más abajo algunos proyectos informan al respecto sobre posibilidades de luchar contra esta forma de resolver los conflictos.
Cada barrio tiene su propia realidad social y por ende sus propios y particulares problemas, inclusive con respecto a la delincuencia. Esto se da en el marco de las dos realidades en la que vive nuestra ciudad: la inundable y en donde los servicios del estado no entran y la otra. Santa Fe vive feudalizada al estar separadas estas dos realidades por murallas físicas y sociales totalmente tangibles.
Así vivimos el fenómeno de la exclusión urbana: cercamiento de calles, “abandono” de plazas y espacios públicos y en general el “enrejamiento de la población”.
Acá es donde la Municipalidad debe ser artífice principal de nuevos “espacios de sociabilización” para superar la concreta conflictividad social santafesina.
Bajo el principio de que a la seguridad la hacemos entre todos es necesario articular los medios para que la comunidad junto con las entidades intermedias (ONG´S, comisiones barriales, vecinales, iglesias, clubes) se organice y participe, sostenidamente en el tiempo, junto con la policía de la provincia y las agencias del Estado.
IV.- Fundamentos para la constitución y funcionamiento de este Foro.
En procura de tales objetivos, se debe ponderar la importancia de la participación comunitaria en el marco de un Estado Social y Democrático de Derecho a efectos de garantizar y potenciar la construcción y consolidación de un modelo de seguridad humana capaz de revertir las amenazas que desde la criminalidad en general afectan al conjunto de la comunidad.
La atención puesta en las ideas rectoras del proyecto (acercamiento a la comunidad y (a través) de la prevención del delito) obedece a que un modelo de seguridad democrática está asentado en un debate democrático que la transforma y dinamiza desde la participación de la propia ciudadanía en tal debate.

La participación ciudadana en la construcción de marcos jurídicos normativos y normas de convivencia que rigen al Estado Social y Democrático de Derecho y dentro del campo de la seguridad y la justicia significa una vía idónea para que las personas se hagan respetar.
La participación de las personas de manera real y efectiva dentro del Sistema Penal en general como dentro de cada uno de los subsistemas que le conforman es también una vía idónea para democratizar tales escenarios.
Sirve, además, para que el Sistema Legal mejore los niveles de representación de múltiples intereses y necesidades humanas en el contexto socio-jurídico sobre el que opera dicho Sistema a partir de la presencia comunitaria en el control sobre la aplicación y formulación de normas legales.
Pero la participación ciudadana debe ser encausada a los efectos de que las ideas a implementar sean verdadero reflejo del ejercicio del Estado de Derecho en el que debemos y deseamos vivir. Para ello están las entidades intermedias que peticionan con sus proyectos y la Fundación no debe ser la excepción.
Otro de los problemas crecientes en la ciudad es la alta tasa de violencia y corrupción policial registrada en nuestra ciudad y que en comparación con otras es realmente alarmante. La policía con su importante recurso humano y como uno de los elementos principales en el combate al delito debe mejorar su relación con la comunidad y cumplir con su deber con el debido apego a las normas vigentes en el estado de derecho.
Lamentablemente las viejas prácticas antidemocráticas de los años oscuros de los gobiernos de facto y los actos de corrupción aún se reflejan en la policía de la provincia.
Bajo todos estos presupuestos es que surgen los esquemas de participación comunitaria dentro de la estrategia de prevención del delito y de las incivilidades a efectos de mejorar los niveles de vida de la comunidad, en procura de generar espacios públicos y privados capaces de satisfacer el pleno ejercicio de los derechos y libertades de que debe gozar todo ser humano.
El presente Foro tiene dos claros objetivos: la “Prevención del delito, la violencia y la promoción de la convivencia en la comunidad” y en este sentido desarrollará proyectos de investigación (I) e intervenciones en la comunidad (II) dirigidas a lograr tal fin en la ciudad de Santa Fe.
(I) Investigación
Este Foro, a través de su página se abocará al estudio y seguimiento de las ofensas y lesiones de origen violento y delictual, violencia policial, los comportamientos incívicos, de intolerancia y de vandalismo juvenil en la ciudad.-
Realizará, entre otros, trabajos de:
1. seguimiento estadístico de las muertes violentas,
2. violencia policial,
3. Mapa del delito (cantidad y tipo);
4. cifra negra de delitos,
5. encuestas de victimología,
6. problemática barrial en particular,
7. relacionarse con ONG´s, entidades intermedias,
8. montar “Observatorios del delito”,
9. realizar encuestas,
10. monitorear a las empresas de seguridad privada que trabajan en la ciudad,
11. estudio de los complejos habitacionales con altas tasas de delitos e incivilidades,
12. estudio y crítica de la normativa vigente a nivel municipal, provincial y/o nacional;
13. etc.
Cada uno de estos puntos se irá ampliando y explicando a la brevedad.
(II) intervenciones en la comunidad
El Foro podrá presentar propuestas concretas a la comunidad y a las autoridades locales dependiendo de la problemática de cada barrio.
Algunos de los proyectos a desarrollar pueden ser:
1. Juntas Barriales de Seguridad, atendiendo en cada barrio su problemática particular.

2. Fomentar la convivencia y el civismo dentro de la comunidad a través, entre otras ideas, de la mediación intercultural:
Convivir significa vivir en compañía de otros y Civismo, es el comportamiento respetuoso del ciudadano con las normas de convivencia pública. Por lo tanto, el respeto a esas normas debe ser lo que haga posible la convivencia.
Las administraciones públicas no ponen mucho celo en fomentar que los ciudadanos sean respetuosos con las normas de convivencia. En el mejor de los casos, se gastan tremendas cantidades de presupuestos en limpieza urbana dirigidas, especialmente, a centros históricos, barrios de interés turístico, edificios protegidos, zona céntrica, etc.
Pero no se plantean, o no quieren, o no saben, cómo actuar para garantizar el respeto a las normas de convivencia entre vecinos.
Frente a conductas que lesionan la convivencia, es necesario reforzar los mecanismos institucionales, profundizar la pedagogía social y mejorar la actuación y coordinación policial.
3. Senderos Seguros Escolares y para mujeres;
4. Alarmas Comunitarias;
5. Propuestas al Municipio para mejoramiento del ambiente;
6. Potenciación de la vida asociativa;
7. Inclusión de ciudadanos del colectivo inmigrante nacional y extranjero;
8. Control en zonas de ocio;
9. Campañas públicas contra las incivilidades;
10. Peticionar ante las autoridades municipales, provinciales y/o nacionales en forma fundada;
11. etc.
Cada uno de estos puntos se irá ampliando y explicando a la brevedad.
Se invita a todas las personas e instituciones que quieran aportar ideas que así lo hagan! Juntos vamos a poder mejorar nuestra calidad de vida a través de la prevención del delito.